El Doctor Daniel Gollán Ex Ministro de Salud del Gobierno
del Frente para la Victoria explica lo importante que es la defensa de la Salud Pública, un derecho que por los mecanismos de los Tratados de Libre Comercio se
transformaran de un derecho básico de los ciudadanos a un bien de consumo con
lo que ello significa.
Perder el derecho a la salud, permitir la
mercantilización del acceso a los servicios médicos son una pérdida
irreversible en el bienestar de la sociedad, sobremanera en un sistema donde
cada vez la visión de rentabilidad tiene más peso que la de los derechos,
proteger la Salud Pública es responsabilidad de todos!!
COBERTURA UNIVERSAL DE SALUD.

En 2016 el gobierno argentino anunció la implementación de
una nueva política nacional de salud llamada “Cobertura Universal de Salud”
(CUS). En las presentaciones realizadas por los funcionarios se plantearon
líneas muy generales, como el aumento de la cobertura sanitaria para las
personas que no posean obra social o prepagas, pero sin muchas precisiones sobre
cómo se lograría este objetivo; tampoco hubo definiciones acerca de a qué se
refieren por cobertura en salud (teniendo en cuenta que Argentina cuenta con
servicios públicos de salud en todas sus jurisdicciones).
La CUS en el contexto global.
Para los más desavisados, esta sería una propuesta bien
intencionada del actual gobierno argentino que, en el peor de los casos, no se
logrará implementar pero tampoco empeorará la situación de la atención sanitaria
en el país. A lo sumo, un eslogan más del gobierno como la “pobreza cero”. Pero
lo que no se puede perder de vista es que la Cobertura Universal en Salud -o
Universal Health Coverage, su nombre original en inglés- no es un invento
argentino. Agencias internacionales, como la Organización Mundial de la Salud
(OMS) y el Banco Mundial (BM) y también actores vinculados al capital
financiero global, como la Fundación Rockefeller, vienen fomentando la CUS como
respuesta al aumento del gasto de bolsillo en salud (el gasto que hacen las
familias o individuos para solventar el pago de consultas, medicamentos, o estudios,
en forma privada) y a la fragmentación de los sistemas de salud en los países
de bajos y medianos ingresos.
Margaret Chan, Directora General de la OMS, plantea que la
CUS “es la respuesta a una necesidad, expresada por países ricos y pobres por
igual, para una guía práctica sobre los modos de financiar el cuidado de la
salud”. Más allá de recordar que más de un tercio del financiamiento actual de
la OMS es aportado por el sector privado (principalmente de la industria
farmacéutica global) y que, en la última asamblea del organismo, se propuso que
estos financiadores pudieran tener voz y voto en las decisiones de esta
organización (hoy solo pueden votar los países miembros), los dichos de su directora
dejan bastante claro el objetivo central de la CUS: incidir en el modelo de
financiamiento de los sistemas de salud.
El modelo de financiamiento a partir de la CUS propone, fundamentalmente,
la separación entre el financiador y el prestador del sistema. Pero ¿qué
significa esto? Significa que se busca que el Estado siga financiando la salud
pero que la prestación esté a cargo del sector privado: un drenaje de recursos
públicos directamente hacia el sector privado. El argumento que justifica esta
escisión entre el financiador y el prestador tampoco es novedoso. Se basa en
los preceptos neoliberales que plantean al Estado como ineficiente y corrupto, proponiendo
como solución la transferencia de la gestión de los servicios, otrora públicos,
a los agentes del mercado para aumentar la calidad y eficiencia del sistema.

En una conferencia promovida por la Fundación Rockefeller,
denominada Futuros Mercados de Salud, se concluyó que: “(…) agentes influyentes
del mercado tales como la industria farmacéutica, organizaciones hospitalarias,
asociaciones de proveedores y compañías de seguros son proclives a aumentar la
presión para atraer financiamiento público y privado, particularmente en los
países de ingresos bajos y medios para que adopten políticas para financiar los
seguros de salud como medio para la Cobertura Universal de Salud”. Queda claro
que lo que se busca con la CUS es la conformación de un mercado de la salud donde
las empresas privadas accedan sin restricciones a los recursos públicos y
manejen la gestión de estos a través de compra y venta de servicios. Desde fines
de la década de los ‘90, el BM viene fomentado reformas que buscan este tipo de
reestructuración en los países de Latinoamérica.
Los resultados observados hasta el momento no son muy
alentadores.
La principal crítica realizada por los más importantes
sanitaristas de los países donde se implementaron estas reformas (México,
Colombia y Chile, por ejemplo) es que la cobertura promovida por los seguros no
garantiza el acceso a los servicios, medicamentos, tratamientos y estudios. Al
contrario, los seguros presionan a los Estados para que su “canasta de
cobertura” (las prestaciones que los seguros están obligados a ofrecer a sus
pacientes, ahora clientes) sea cada vez más reducida. Esta reducción
conjuntamente con las barreras creadas para el acceso a los servicios
obligatorios y hasta el incumplimiento de sus responsabilidades como
asegurador, redundan en una mayor ganancia para las empresas y una menor
garantía de los derechos de los ciudadanos.
En Colombia, por ejemplo, 5 de las 100 empresas más grandes,
según un ranking construido en el 2010, eran aseguradoras de salud creadas con
posterioridad a la reforma que instauró la CUS como sistema sanitario en ese
país. Una de estas empresas pasó de un capital declarado en 1994 de 1,4
millones de dólares a tener 244 millones de dólares en el 2010. En contrapartida,
durante el año 2012 se registraron cerca de 500 mil acciones en la justicia
colombiana, de las cuales el 25% correspondían a reclamos de ciudadanos por
vulneraciones a su derecho a la salud.
¿Qué hay de la CUS en Argentina hasta el momento?
Como se comentó anteriormente, no se sabe mucho aún sobre cómo
se dará la implementación de la CUS en el país. El decreto de necesidad y
urgencia (DNU) que lanza esta política en Argentina plantea cuestiones muy
amplias y abstractas, más allá del uso 8.000 millones de pesos, desviados del
Fondo Solidario de Redistribución de las Obras Sociales (fondo creado para
redistribuir los recursos de las obras sociales con el objetivo de solventar
los tratamientos muy costosos sin que esto perjudique los recursos de las obras
sociales, principalmente a las que poseen menos recursos). Otra definición es
la creación de una Unidad Ejecutora de la que participarán dos representantes
del Ministerio de Salud de la Nación, dos de la Superintendencia de Servicios de
Salud y dos de la CGT. Será allí donde se decida qué proyectos se financiarán
dentro de la CUS.
El mismo DNU plantea que ese “aporte” de 8.000 millones de
pesos será realizado por única vez, lo que genera muchas dudas acerca de la
sustentabilidad del proyecto. Una posible opción para sostener este sistema
sería que el Estado Nacional se vaya retirando progresivamente del financiamiento,
transfiriendo esta responsabilidad exclusivamente a las provincias y
municipios. No se descarta la posibilidad de acceder a préstamos de los organismos
de crédito internacional, como el BM, que fomentan este tipo de reformas en los
sistemas de salud.
Otro hecho que se puede observar es la disminución del presupuesto
en salud en los últimos años (2,3% del total del presupuesto 2016, 2% en el
2017 y 1,94% en el 2018), que tiene como correlato el vaciamiento de muchos
programas sanitarios nacionales como Remediar, Inmunizaciones y Vectores, entre
otros.
Recientemente, en el marco de la campaña de las elecciones
de octubre 2017, funcionarios del Ministerio de Salud de la Nación relanzaron
la política de implementación de la CUS. En este caso, tampoco dieron
precisiones sobre cómo se implementará concretamente en Argentina, direccionando
sus discursos a la construcción de un sistema de historias clínicas digitales y
de call centers para obtención de turnos telefónicos.
Poco han comentado sobre el proyecto de ley enviado al
Congreso de la Nación que prevé la creación de una agencia para el análisis de
costo-efectividad. Esta agencia definiría, según “criterios científicos”, qué
prestaciones entrarían en los paquetes básicos de cobertura de la CUS. Es
decir: si la agencia no lo aprueba, no hay cobertura de la prestación; pero los
profesionales de salud podrán seguir indicando estas prestaciones, generando un
aumento del gasto de bolsillo. Aquellos pacientes que no puedan solventar este
gasto no podrán acceder a ellas.

Conclusiones:
Pocas cosas se saben sobre la implementación de la CUS en
Argentina, pero en función de las experiencias de implementación de este modelo
en otros países y de la retirada sistemática del Estado de sus funciones como
rector del sistema de salud argentino, las expectativas no son alentadoras. Hay
que dejar claro que la CUS no es solamente la implementación de historias
clínicas digitales y de un sistema de turnos telefónicos para consultas
médicas. Más allá de que estas dos medidas no tengan, por sí solas, la
capacidad de atacar los problemas de acceso, inequidad y fragmentación del sistema
de salud argentino, son bienvenidas y seguramente contribuirán a la
modernización de los servicios de salud.
Lo que preocupa es lo que el gobierno no dice o no quiere
decir. Las cuestiones centrales y que deberían ser debatidas son: ¿cómo se
financiará este nuevo sistema; de dónde saldrán los recursos; quiénes estarán a
cargo de la gestión de los recursos; cómo será el sistema de cobertura; será realizado
a través de aseguradas privadas; qué prestaciones serán cubiertas; cómo se
accederá a las prestaciones no cubiertas por la canasta de la CUS?
Mientras los funcionarios se niegan a dar este debate, el
financiamiento en salud disminuye año tras año a la vez que los indicadores de
salud empeoran, como el aumento de las inequidades en salud y de la mortalidad
infantil en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires, generando cada vez más
dudas e incertidumbre.
Aspectos principales de la Cobertura Universal de Salud
(CUS) en 10 puntos:
1. La Cobertura Universal de Salud (CUS) tiene como población
objetivo a las 15.000.000 de personas con cobertura pública exclusiva (sin obra
social ni prepaga). Es decir, pretende dar cobertura a personas que ya tienen
cobertura a través del sistema público.
2. La CUS se financiará con 8.000 millones de pesos que pertenecían
al Fondo Solidario de Redistribución. A esto se sumarán 8.500 millones de pesos
que OSDE abonará de una deuda pendiente con el Estado. Este pago se hará en 120
cuotas.
3. Esos 16.500 millones de pesos serán administrados por una
Unidad Ejecutora compuesta por 2 representantes del Ministerio de Salud, 2
representantes de la Superintendencia de Servicios de Salud y 2 representantes
de la CGT.
4. 8.000 millones de pesos para 15.000.000 de personas equivale
a 533 pesos por persona al año y a 44 pesos por persona por mes. A eso hay que
sumarle 4 pesos más por persona, por mes, proveniente de las cuotas que abone
OSDE.
5. Con ese dinero (48 pesos por persona por mes) el Estado comprará
servicios para atención de la salud. Desaparece la promoción y la prevención
como políticas de Estado en salud.
6. Esos servicios muy probablemente serán comprados a
empresas de salud, generando la transferencia de recursos públicos al sector
privado.
7. Para dar “cobertura” a las 15.000.000 de personas se les
otorgará un carnet. Ese carnet solo sirve para poder acceder al sistema de
salud al que ya hay derecho a acceder sin necesidad de credencial.
8. La CUS busca nominalizar a la población (tenerla
registrada y georreferenciada al sistema de salud). Esa tarea ya está hecha por
el Ministerio de Salud hace años a través de programas como SUMAR y REDES para
Enfermedades Crónicas No Transmisibles.
9. La CUS va a cubrir solo aquello que esté incluido en la
canasta básica de prestaciones que se creará a instancias de la Agencia de
Evaluación de Tecnologías Sanitarias. Esta agencia, por su conformación y
competencias, sólo puede servir para reducir costos a expensas de excluir prestaciones.
10. Lo que no esté dentro de la canasta podrá ser
comercializado y la población deberá pagar de su bolsillo para poder obtenerlo.
OCTUBRE 2017
www.soberaniasanitaria.org.ar
info@soberaniasanitaria.org.ar
VIDEOS:
Daniel Gollán Salud Pública o CUS
El Doctor Daniel Gollán ex ministro de Salud del Gobierno del Frente para la Victoria explica lo importante que es la defensa de la Salud pública, un derecho que por los mecanismos de los Tratados de Libre Comercio se transformaran de un derecho básico de los ciudadanos a un bien de consumo con lo que ello significa.
Precarización de la Salud Pública #NoALaCUS
Sonia de la comisión de Salud de Soberanía Sanitaria
¡No a la CUS!
Campaña "Reforma de Salud en Argentina: No a la Cobertura Universal de Salud -CUS". A favor de la salud pública, gratuita y de calidad, en contra de la mercantilización de nuestro derecho a la vida.
Jorge Rachid sobre el CUS: "Encubre la privatización del sistema de salud"
Médico sanitarista sobre la creación por parte del gobierno del CUS, Cobertura Universal de Salud
La mentira del CUS Cobertura Universal de Salud propuesta para el gobierno.
Radio: Del Plata - Lunes a Viernes
06:00 a
09:00 hs. - Conductor: Roberto Caballero Un ciclo para despertarse con información de primera línea, el testimonio de los protagonistas de la noticia del día. Columnistas: Carlos Heller Economía, Pablo Caruso Política, Damián Árabe Ramil Humor, Horacio Marmurek Espectáculos Miguel Ángel Chiqui Rubio Deportes y Roxana Calabró Locución
“Cobertura Universal”: del derecho a la mercantilización de la salud.
En “Punto de Partida” edición 153 dialogamos con el Presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina, Jorge Yabskowski, y María Fernanda Boriotti, presidenta de SIPRUS Santa Fe, sobre la “Cobertura Universal de Salud”, la reforma al sistema de salud impulsada por el macrismo, en el marco de una reciente jornada debate denominada “Una mirada internacional, latinoamericana y argentina sobre la Cobertura Universal de Salud”.
“Punto de Partida”, lunes a las 21 hs por canal 2 VEO, Cablvideo Digital, con la conducción de Luis Moro.
La situación de la salud en Argentina en el marco de la restauración neoliberal
La situación de la Salud en la Argentina en el marco de la restauración neoliberal. El seguro como camino a la privatización de la Salud. La CUS, nuevo nombre para viejas trampas.
Mesa central: Mario Róvere. Encuentro preparatorio para el XIV Congreso Latinoamericano de Medicina Social y Salud Colectiva en Asunción, Paraguay. Buenos Aires Septiembre 2016
SICKO completa - Michael Moore (Español)
Documental Sicko, de Michael Moore, que ofrece una visión
crítica del sistema de salud de Estados Unidos, poniendo énfasis en la crítica
a las grandes compañías de servicios de salud estadounidenses y en las dificultades,
para millones de estadounidenses para acceder a un sistema de salud de calidad
y universal.
Invitamos a Todas las Organizaciones Populares involucradas
con la Defensa del Derecho a la Salud y la Atención Sanitaria, a replicar ésta
u otras formas de masificar una resistencia esclarecida y organizada a este
propósito de terminar de desguazar el Sistema de Salud Público y gratuito.
La campaña constará de una masificación de documentos
explicativos, videos, difusión en la redes bajo el hashtag #NOALACUS.
SE VIENE EL IV ENCUENTRO NACIONAL DE SALUD
L@s convocamos a una nueva edición del encuentro que
reúne a trabajadores y trabajadoras de la salud de todo el país. Esta
oportunidad será en la Ciudad de Santa Fe, el 2 de diciembre.
¡Nos vemos allí!
Inscripción y + info > Encuentro Nacional de Salud
#NoALaCUS
La Salud Pública Gratuita y de Calidad es un Derecho que debemos defender, informarnos y difundir una responsabilidad social y política.
El Pueblo de pie y en lucha.
#NoALaCUS
Audios y recopilación periodística:Susana De Luca.