viernes, 3 de noviembre de 2017

#NoALaCUS Daniel Gollan y la Salud Pública, Gratuita y de Calidad.

El Doctor Daniel Gollán Ex Ministro de Salud del Gobierno del Frente para la Victoria explica lo importante que es la defensa de la Salud Pública, un derecho que por los mecanismos de los Tratados de Libre Comercio se transformaran de un derecho básico de los ciudadanos a un bien de consumo con lo que ello significa. 
Perder el derecho a la salud, permitir la mercantilización del acceso a los servicios médicos son una pérdida irreversible en el bienestar de la sociedad, sobremanera en un sistema donde cada vez la visión de rentabilidad tiene más peso que la de los derechos, proteger la Salud Pública es responsabilidad de todos!!

#NoALaCUS

#SoberaniaSanitaria

#FueraOMC

#AhoraUnidadCiudadana



COBERTURA UNIVERSAL DE SALUD.

En 2016 el gobierno argentino anunció la implementación de una nueva política nacional de salud llamada “Cobertura Universal de Salud” (CUS). En las presentaciones realizadas por los funcionarios se plantearon líneas muy generales, como el aumento de la cobertura sanitaria para las personas que no posean obra social o prepagas, pero sin muchas precisiones sobre cómo se lograría este objetivo; tampoco hubo definiciones acerca de a qué se refieren por cobertura en salud (teniendo en cuenta que Argentina cuenta con servicios públicos de salud en todas sus jurisdicciones).

La CUS en el contexto global.

Para los más desavisados, esta sería una propuesta bien intencionada del actual gobierno argentino que, en el peor de los casos, no se logrará implementar pero tampoco empeorará la situación de la atención sanitaria en el país. A lo sumo, un eslogan más del gobierno como la “pobreza cero”. Pero lo que no se puede perder de vista es que la Cobertura Universal en Salud -o Universal Health Coverage, su nombre original en inglés- no es un invento argentino. Agencias internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM) y también actores vinculados al capital financiero global, como la Fundación Rockefeller, vienen fomentando la CUS como respuesta al aumento del gasto de bolsillo en salud (el gasto que hacen las familias o individuos para solventar el pago de consultas, medicamentos, o estudios, en forma privada) y a la fragmentación de los sistemas de salud en los países de bajos y medianos ingresos.

Margaret Chan, Directora General de la OMS, plantea que la CUS “es la respuesta a una necesidad, expresada por países ricos y pobres por igual, para una guía práctica sobre los modos de financiar el cuidado de la salud”. Más allá de recordar que más de un tercio del financiamiento actual de la OMS es aportado por el sector privado (principalmente de la industria farmacéutica global) y que, en la última asamblea del organismo, se propuso que estos financiadores pudieran tener voz y voto en las decisiones de esta organización (hoy solo pueden votar los países miembros), los dichos de su directora dejan bastante claro el objetivo central de la CUS: incidir en el modelo de financiamiento de los sistemas de salud.

El modelo de financiamiento a partir de la CUS propone, fundamentalmente, la separación entre el financiador y el prestador del sistema. Pero ¿qué significa esto? Significa que se busca que el Estado siga financiando la salud pero que la prestación esté a cargo del sector privado: un drenaje de recursos públicos directamente hacia el sector privado. El argumento que justifica esta escisión entre el financiador y el prestador tampoco es novedoso. Se basa en los preceptos neoliberales que plantean al Estado como ineficiente y corrupto, proponiendo como solución la transferencia de la gestión de los servicios, otrora públicos, a los agentes del mercado para aumentar la calidad y eficiencia del sistema.
En una conferencia promovida por la Fundación Rockefeller, denominada Futuros Mercados de Salud, se concluyó que: “(…) agentes influyentes del mercado tales como la industria farmacéutica, organizaciones hospitalarias, asociaciones de proveedores y compañías de seguros son proclives a aumentar la presión para atraer financiamiento público y privado, particularmente en los países de ingresos bajos y medios para que adopten políticas para financiar los seguros de salud como medio para la Cobertura Universal de Salud”. Queda claro que lo que se busca con la CUS es la conformación de un mercado de la salud donde las empresas privadas accedan sin restricciones a los recursos públicos y manejen la gestión de estos a través de compra y venta de servicios. Desde fines de la década de los ‘90, el BM viene fomentado reformas que buscan este tipo de reestructuración en los países de Latinoamérica.


Los resultados observados hasta el momento no son muy alentadores.
La principal crítica realizada por los más importantes sanitaristas de los países donde se implementaron estas reformas (México, Colombia y Chile, por ejemplo) es que la cobertura promovida por los seguros no garantiza el acceso a los servicios, medicamentos, tratamientos y estudios. Al contrario, los seguros presionan a los Estados para que su “canasta de cobertura” (las prestaciones que los seguros están obligados a ofrecer a sus pacientes, ahora clientes) sea cada vez más reducida. Esta reducción conjuntamente con las barreras creadas para el acceso a los servicios obligatorios y hasta el incumplimiento de sus responsabilidades como asegurador, redundan en una mayor ganancia para las empresas y una menor garantía de los derechos de los ciudadanos.
En Colombia, por ejemplo, 5 de las 100 empresas más grandes, según un ranking construido en el 2010, eran aseguradoras de salud creadas con posterioridad a la reforma que instauró la CUS como sistema sanitario en ese país. Una de estas empresas pasó de un capital declarado en 1994 de 1,4 millones de dólares a tener 244 millones de dólares en el 2010. En contrapartida, durante el año 2012 se registraron cerca de 500 mil acciones en la justicia colombiana, de las cuales el 25% correspondían a reclamos de ciudadanos por vulneraciones a su derecho a la salud.

¿Qué hay de la CUS en Argentina hasta el momento?


Como se comentó anteriormente, no se sabe mucho aún sobre cómo se dará la implementación de la CUS en el país. El decreto de necesidad y urgencia (DNU) que lanza esta política en Argentina plantea cuestiones muy amplias y abstractas, más allá del uso 8.000 millones de pesos, desviados del Fondo Solidario de Redistribución de las Obras Sociales (fondo creado para redistribuir los recursos de las obras sociales con el objetivo de solventar los tratamientos muy costosos sin que esto perjudique los recursos de las obras sociales, principalmente a las que poseen menos recursos). Otra definición es la creación de una Unidad Ejecutora de la que participarán dos representantes del Ministerio de Salud de la Nación, dos de la Superintendencia de Servicios de Salud y dos de la CGT. Será allí donde se decida qué proyectos se financiarán dentro de la CUS.
El mismo DNU plantea que ese “aporte” de 8.000 millones de pesos será realizado por única vez, lo que genera muchas dudas acerca de la sustentabilidad del proyecto. Una posible opción para sostener este sistema sería que el Estado Nacional se vaya retirando progresivamente del financiamiento, transfiriendo esta responsabilidad exclusivamente a las provincias y municipios. No se descarta la posibilidad de acceder a préstamos de los organismos de crédito internacional, como el BM, que fomentan este tipo de reformas en los sistemas de salud.
Otro hecho que se puede observar es la disminución del presupuesto en salud en los últimos años (2,3% del total del presupuesto 2016, 2% en el 2017 y 1,94% en el 2018), que tiene como correlato el vaciamiento de muchos programas sanitarios nacionales como Remediar, Inmunizaciones y Vectores, entre otros.
Recientemente, en el marco de la campaña de las elecciones de octubre 2017, funcionarios del Ministerio de Salud de la Nación relanzaron la política de implementación de la CUS. En este caso, tampoco dieron precisiones sobre cómo se implementará concretamente en Argentina, direccionando sus discursos a la construcción de un sistema de historias clínicas digitales y de call centers para obtención de turnos telefónicos.
Poco han comentado sobre el proyecto de ley enviado al Congreso de la Nación que prevé la creación de una agencia para el análisis de costo-efectividad. Esta agencia definiría, según “criterios científicos”, qué prestaciones entrarían en los paquetes básicos de cobertura de la CUS. Es decir: si la agencia no lo aprueba, no hay cobertura de la prestación; pero los profesionales de salud podrán seguir indicando estas prestaciones, generando un aumento del gasto de bolsillo. Aquellos pacientes que no puedan solventar este gasto no podrán acceder a ellas.

Conclusiones:


Pocas cosas se saben sobre la implementación de la CUS en Argentina, pero en función de las experiencias de implementación de este modelo en otros países y de la retirada sistemática del Estado de sus funciones como rector del sistema de salud argentino, las expectativas no son alentadoras. Hay que dejar claro que la CUS no es solamente la implementación de historias clínicas digitales y de un sistema de turnos telefónicos para consultas médicas. Más allá de que estas dos medidas no tengan, por sí solas, la capacidad de atacar los problemas de acceso, inequidad y fragmentación del sistema de salud argentino, son bienvenidas y seguramente contribuirán a la modernización de los servicios de salud.
Lo que preocupa es lo que el gobierno no dice o no quiere decir. Las cuestiones centrales y que deberían ser debatidas son: ¿cómo se financiará este nuevo sistema; de dónde saldrán los recursos; quiénes estarán a cargo de la gestión de los recursos; cómo será el sistema de cobertura; será realizado a través de aseguradas privadas; qué prestaciones serán cubiertas; cómo se accederá a las prestaciones no cubiertas por la canasta de la CUS?
Mientras los funcionarios se niegan a dar este debate, el financiamiento en salud disminuye año tras año a la vez que los indicadores de salud empeoran, como el aumento de las inequidades en salud y de la mortalidad infantil en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires, generando cada vez más dudas e incertidumbre.


Aspectos principales de la Cobertura Universal de Salud (CUS) en 10 puntos:

1. La Cobertura Universal de Salud (CUS) tiene como población objetivo a las 15.000.000 de personas con cobertura pública exclusiva (sin obra social ni prepaga). Es decir, pretende dar cobertura a personas que ya tienen cobertura a través del sistema público.
2. La CUS se financiará con 8.000 millones de pesos que pertenecían al Fondo Solidario de Redistribución. A esto se sumarán 8.500 millones de pesos que OSDE abonará de una deuda pendiente con el Estado. Este pago se hará en 120 cuotas.
3. Esos 16.500 millones de pesos serán administrados por una Unidad Ejecutora compuesta por 2 representantes del Ministerio de Salud, 2 representantes de la Superintendencia de Servicios de Salud y 2 representantes de la CGT.
4. 8.000 millones de pesos para 15.000.000 de personas equivale a 533 pesos por persona al año y a 44 pesos por persona por mes. A eso hay que sumarle 4 pesos más por persona, por mes, proveniente de las cuotas que abone OSDE.
5. Con ese dinero (48 pesos por persona por mes) el Estado comprará servicios para atención de la salud. Desaparece la promoción y la prevención como políticas de Estado en salud.
6. Esos servicios muy probablemente serán comprados a empresas de salud, generando la transferencia de recursos públicos al sector privado.
7. Para dar “cobertura” a las 15.000.000 de personas se les otorgará un carnet. Ese carnet solo sirve para poder acceder al sistema de salud al que ya hay derecho a acceder sin necesidad de credencial.
8. La CUS busca nominalizar a la población (tenerla registrada y georreferenciada al sistema de salud). Esa tarea ya está hecha por el Ministerio de Salud hace años a través de programas como SUMAR y REDES para Enfermedades Crónicas No Transmisibles.
9. La CUS va a cubrir solo aquello que esté incluido en la canasta básica de prestaciones que se creará a instancias de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias. Esta agencia, por su conformación y competencias, sólo puede servir para reducir costos a expensas de excluir prestaciones.
10. Lo que no esté dentro de la canasta podrá ser comercializado y la población deberá pagar de su bolsillo para poder obtenerlo.
OCTUBRE 2017

www.soberaniasanitaria.org.ar
info@soberaniasanitaria.org.ar


VIDEOS:

Daniel Gollán Salud Pública o CUS
El Doctor Daniel Gollán ex ministro de Salud del Gobierno del Frente para la Victoria explica lo importante que es la defensa de la Salud pública, un derecho que por los mecanismos de los Tratados de Libre Comercio se transformaran de un derecho básico de los ciudadanos a un bien de consumo con lo que ello significa.

Precarización de la Salud Pública #NoALaCUS
Sonia de la comisión de Salud de Soberanía Sanitaria

¡No a la CUS!
Campaña "Reforma de Salud en Argentina: No a la Cobertura Universal de Salud -CUS". A favor de la salud pública, gratuita y de calidad, en contra de la mercantilización de nuestro derecho a la vida.

Jorge Rachid sobre el CUS: "Encubre la privatización del sistema de salud"
Médico sanitarista sobre la creación por parte del gobierno del CUS, Cobertura Universal de Salud 

La mentira del CUS Cobertura Universal de Salud propuesta para el gobierno.
Radio: Del Plata - Lunes a Viernes 06:00 a 09:00 hs. - Conductor: Roberto Caballero Un ciclo para despertarse con información de primera línea, el testimonio de los protagonistas de la noticia del día. Columnistas: Carlos Heller Economía, Pablo Caruso Política, Damián Árabe Ramil Humor, Horacio Marmurek Espectáculos Miguel Ángel Chiqui Rubio Deportes y Roxana Calabró Locución

“Cobertura Universal”: del derecho a la mercantilización de la salud.
En “Punto de Partida” edición 153 dialogamos con el Presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de Argentina, Jorge Yabskowski, y María Fernanda Boriotti, presidenta de SIPRUS Santa Fe, sobre la “Cobertura Universal de Salud”, la reforma al sistema de salud impulsada por el macrismo, en el marco de una reciente jornada debate denominada “Una mirada internacional, latinoamericana y argentina sobre la Cobertura Universal de Salud”.
“Punto de Partida”, lunes a las 21 hs por canal 2 VEO, Cablvideo Digital, con la conducción de Luis Moro.

La situación de la salud en Argentina en el marco de la restauración neoliberal
La situación de la Salud en la Argentina en el marco de la restauración neoliberal. El seguro como camino a la privatización de la Salud. La CUS, nuevo nombre para viejas trampas.
Mesa central: Mario Róvere. Encuentro preparatorio para el XIV Congreso Latinoamericano de Medicina Social y Salud Colectiva en Asunción, Paraguay. Buenos Aires Septiembre 2016

SICKO completa - Michael Moore (Español)
Documental Sicko, de Michael Moore, que ofrece una visión crítica del sistema de salud de Estados Unidos, poniendo énfasis en la crítica a las grandes compañías de servicios de salud estadounidenses y en las dificultades, para millones de estadounidenses para acceder a un sistema de salud de calidad y universal.


Invitamos a Todas las Organizaciones Populares involucradas con la Defensa del Derecho a la Salud y la Atención Sanitaria, a replicar ésta u otras formas de masificar una resistencia esclarecida y organizada a este propósito de terminar de desguazar el Sistema de Salud Público y gratuito.

La campaña constará de una masificación de documentos explicativos, videos, difusión en la redes bajo el hashtag #NOALACUS.




SE VIENE EL IV ENCUENTRO NACIONAL DE SALUD
L@s convocamos a una nueva edición del encuentro que reúne a trabajadores y trabajadoras de la salud de todo el país. Esta oportunidad será en la Ciudad de Santa Fe, el 2 de diciembre.
¡Nos vemos allí!
Inscripción y + info > Encuentro Nacional de Salud

#NoALaCUS


La Salud Pública Gratuita y de Calidad es un Derecho que debemos defender, informarnos y difundir una responsabilidad social y política.
El Pueblo de pie y en lucha.

#NoALaCUS


Audios y recopilación periodística:Susana De Luca.














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