Un día Buda empezó a hablar de la búsqueda de la vacuidad
mental. Lo que él quería era encontrar el silencio interno para hallar la
verdad. En ese silencio se manifestaría la voz profunda de la conciencia
permitiendo así la llegada al nirvana, satori o como deseen llamarle.
Pero no todas las vacuidades traen la verdad, la vacuidad de
argumentos sustentables, la vacuidad del dato, solo nos muestra la
imposibilidad del interlocutor de avalar lo que nos quiere decir… una pena.
Cada vez que frente a una pregunta la respuesta es “…no se…”
o “eso no me corresponde a mi” o “que lo diga fulano que para eso le pagan” se
nos revela un universo de simplismos y justificaciones cómodas que la era
noventista nos lego.
El desconocimiento profundo de la noción de política,
mercado, nación, estado, república, dialogo, confrontación, antinomia apareció
frente a los que observábamos como un terrible recuerdo de que la materia
Educación Cívica nunca estuvo correctamente estructurada y puesta en valor, al
igual que nos muestra la carencia profunda de conocimientos de nuestra
historiografía nacional, popular y federalista.
Pena da la pobreza de la repetición monocorde. Repetir
palabras vacías de la significación de un real sustrato informativo.
El rencor y la rabia les chorreaba de los ojos sin dejarlos
mirar lo que hay fuera de la burbuja.
Ellos son culpables? Se es culpable de ser radiado
constantemente por quienes dicen que “son la república”? La república no es un
grupo de gente, ni de corporaciones, la republica es por definición: “la cosa
pública, en sentido amplio, es un sistema político que se fundamenta en el
imperio de la ley (constitución) y la igualdad ante la ley”. Sabiendo esto
resulta extraño cuando el grupo oligárquico reclama para sí el rol de “republica”
así como suena al menos paranormal aquella frase de los golpistas de antaño “la
nación nos reclama tomar el poder”
Así es como hoy al escuchar las voces de quienes se
manifestaban, con legítimo derecho les aclaro, sólo encontré los argumentos que
le fueron cedidos por la faz monopólica de la prensa estructurada en las voces
de la oligarquía y sus empleados.
Parece, al menos los hechos lo demuestran, los datos que
ellos se negaban a usar a la voz de “no me vengas con datos vos…”, que pese a
las instrucciones que se replicaron viralmente por internet , no pudieron contenerse
y agredieron a noteros de C5N y Duro de Domar, así como lo intentaron con
Cinthia García que tuvo que encerrarse en el móvil.
Cuando Discépolo hablaba de la acción vil de Mordisquito y
sus amigos, hablaba de esto, de la salvajada. Esto fue lo que les ganó el mote
de “gorilas”, la salvajada, la imposibilidad de razonar.
Entonces, de qué acto republicano se habla? Cuál es la
concepción de diálogo que se tiene de la confrontación cuando termina con
agresiones.
Recorriendo todos los canales, ninguno de los que
funcionaron como propaladoras de la convocatoria, pasaron declaraciones al
aire, pero sin embargo, manifestantes agredieron a los que les abrieron los
micrófonos.
Todos tenemos derecho a protestar y movilizarnos, pero cual
es el derecho de golpear a otro trabajador? Donde está el acto “civilizado” de
los participantes de la marcha que tomaron fotos o filmaron la agresión con su
celular?
Hoy muchos de los que fueron convencidos, pensando en
ejercer un derecho, que por otra parte hace nueve años que no hay represión
policial en una marcha, muchos de los que fueron con buena voluntad caminaron
con Pando, una defensora de genocidas, marcharon con los personeros de
fundaciones que sólo representan los más rancios esquemas del neoliberalismo,
marcharon con los neonazis de Biondini, caminaron con la oligarquía golpista.
Esos que iban de buena fe, no deberían saber quienes
convocan a la marcha a la que van?
No deberían saber quienes armaron esto?
No tendrían que saber que la fecha nunca se elije al azar? Porque
¿donde está la casualidad al elegir el día en que nació Astiz, el día que murió
Massera dictador y genocida?.
Que ellos hayan elegido esta fecha es simbolismo liso y llano.
No hay como disimular lo que los organizadores llevan en sus corazones
resentidos.
Es correcto escudarse en que uno no sabía? dirán “…yo no sabía…” “…
yo no vengo con ellos…” “…no comparto con muchos de ellos pero todos venimos
con un buen fin…” “noooooooo yo no soy golpista…” y sí, puede que muchos no lo
sean, pero vale no serlo y marchar con quienes sí lo son? Y la integridad? Y la
dignidad?
No, señores, no señoras, yo no marcho con cualquiera, yo no
me marcho con “la gente” yo me despierto cuando el pueblo despierta, yo me
alegro cuando los chicos de mi país no mueren de hambre, me siento orgullosa de
que los ancianos se jubilen aunque no tengan los recibos porque sus patrones
les pagaron en negro toda la vida, si, me alegra que una señorona no pueda pagarle míseros dos
pesos al personal de su casa, no lo puedo negar. Soy feliz porque YPF vuelve a
nuestras manos, porque Fuimos recuperando cosas y me preocupa todo lo que falta
hacer y lo que falta modificar.
Yo quiero un pueblo despierto, feliz, que no dependa del
mercado, que no lo domine el consumismo vil ni la comodidad, necesito ver que
nuestra patria grande sigue caminando unida.
Quizá a muchos no les guste lo que digo, pero no es una
forma de luchar la carencia de contenidos, de argumentos y de conocimiento.
Porque no es válido escudarse en una inocencia que nace de
no querer averiguar.
Confío en que después de tanta lucha por la ley de Medios el
monopolio deje de serlo, seguirán con la misma postura oligárquica con que fue
fundado, pero ya no dominarán todos los canales ni las radios, el papel con el
que los diarios se imprimen será lavado de la sangre con la que ellos le
hicieran oscura consagración.
Muchachos, con retintines no, al retintín de la cacerola
respondamos con gestión, participación y militancia, pero sobre todo con
argumentos.
Guadalupe Podestá Cordero
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